Comer bien sin complicarse: hábitos simples para cada día
Adoptar una alimentación equilibrada no tiene que ser difícil ni aburrido. De hecho, los mejores cambios suelen ser los más simples. Empezar el día con un desayuno completo, por ejemplo, puede marcar la diferencia: una combinación de fruta fresca, avena y frutos secos aporta energía y ayuda a mantener la concentración durante la mañana. Otro.
